Ir al inicio para leer sobre otros temas

#11 Hincha, madre y padre a la vez. Una opinión personal

Escrito por Anónimo. Abril del 2026.

El hincha de futbol no es algo que merezca descripción explicita ya que todos y todas de alguna forma u otra sabemos qué es, qué es lo que lo mueve, lo que lo moviliza desde lo más profundo para ir a alentar, a estar, a acompañar al equipo que sea en la disciplina que les parezca no sólo en el fútbol.

Lo que pasa es que siendo el caso que nos toca abordar, al hablar de futbol, el hincha lleva una pasión interna que hasta a veces es difícil de transmitir en palabras o sentimientos y lo que se siente se transmite con el alma, con el corazón, con la constancia y esas ganas de estar ahí en el lugar que sea a la hora que sea para que la jugadora sepa que está ahí, que siempre va a existir ese alguien en una tribuna, en una silla, en una banqueta, reposera o simplemente parado al lado de la cancha alentándola, bancando los trapos como se dice en la yerga futbolística, aguantando climas y tempestades, angustias y felicidades, todo.

Es así, hoy se vive a comparación de otros tiempos de antaño y más aún en el futbol femenino un acompañamiento diferente y una presencia que antes no era común o no se percibía, ese sueño que de muy chicas empiezan a emprender con una redonda en los pies que no es hoy por como ya está internalizada la posibilidad y opción de que lo hagan, pero que hasta hace poco confundía a esos padres o madres que siguiendo estructuras impuestas o pensamientos encontrados con formatos antiguos que quizás en sus niñas veían una patinadora, una bailarina clásica, una jugadora de hockey, de vóley, de handball pero ni cerca una jugadora de futbol, al ser algo que podríamos llegar a tildarlo como nuevo aunque no lo es, a esos padres y a esas madres que se convierten en hinchas y fan de sus hijas a la vez les revuelve desde lo más profundo esa necesidad de cuidado y de atención que merecen para que caminen y se sientan acompañadas permanentemente ante tanta dificultad, camino sinuoso y lleno de piedras, de malostratos, de diferencias y comparaciones innecesarias y ese permanente llamado implícito a que no van a poder llegar, a que no sirven para eso, a que tendían que buscar otra cosa para hacer, a eso que permanentemente y diariamente tienen que pelear en cada club, cada entrenamiento, cada desafío o partido que a medida que van creciendo se hace más cuesta arriba avanzar y que también como jugadoras todo el tiempo tienen que tratar de derribar, de demostrar (sin obligación de hacerlo claro) de que son capaces y por algo eligieron eso y no otra cosa u otro deporte.

El ser hincha pero madre o padre a la vez, te hace enojarte con cosas que por lo general no te enojarían o molestarían con quienes comentan o quienes insinúan que tú hija no es buena, no sabe, no puede. Te hace enojar pero no porque quizás no tengan razón, no se puede obligar a nadie que les guste su manera de jugar, cualquiera diría que su hija es la mejor aunque no lo sea, cualquiera podría afirmar que su hija es buena aunque le cueste más, cualquier podría decir un montón de cosas buenas por el solo hecho de ser su hija, pero en realidad a ese hincha que está ahí mirando, acompañando y alentando lo que lo hace enojar y le duele es que sabe muy bien y perfectamente desde lo más profundo de su interior lo que a esa nena le cuesta estar ahí, en esa cancha, en esa posición, en ese lugar, porque por más innato que tenga el conocimiento sobre el futbol, vivimos en un mundo donde la redonda parecería ser que solo podía ser coptada y tratada por hombres, y asimismo quienes deciden jugarlo y practicarlo dejan de lado muchas cosas, muchos momentos y muchas experiencias por llegar a ser quizás algún día una jugadora profesional.

Entonces ahí juegan también otros factores a la hora de participar y estar en cada partido desde afuera al querer ser un hincha más, mucho jugador frustrado dando vueltas que vitupera y practica en esas niñas a través de esa inconfundible voz del que se hace el desentendido o el sonso el desafortunado designio de su destino que no lo dejó, no quiso o no pudo llegar diciendo cosas que no tienen sentido o que lejos están de acercarse a la realidad que cada una vive o experimenta cuando sale a una cancha a defender sus colores, entonces quiere que esa nena que puede, que tiene condiciones, que sabe y se empieza a entremezclar entre las que seguramente tienen mayor habilidad y conocimiento o que seguramente van a poder llegar a ser profesional se frustre, se desilusione, se pinche haciendo comentarios al aire, comentándole a su hija en su casa o en el camino a la cancha sin animarse a marcarle sus falencias pero sí las falencias o cosas que no tienen o le faltan a otras generando nada más ni nada menos que un malestar anímico innecesario en un grupo donde lo que tiene que priorizar y primar es el compañerismo, la unidad y el salir a la cancha como equipo.

Ser hincha, madre y padre a la vez, te da esa inimaginable inmensidad de sentir un montón de cosas más que el hincha común, que va a cantar y a alentar a su equipo por los colores que defienden quienes salen a la cancha y te pierde por momentos en la emoción que conlleva poder ver a tú hija formar parte de un equipo, ser titular ni hablar, esforzarse, quedar entre tantas nenas que desean jugar en los distintos clubes, sabiendo que la frustración y las piedras en el camino están ahí a la vuelta de la esquina, entonces tenes que seguir estando ahí, para ella, para acompañarla, para que no se pinche, para que siga y no por buscar obligarla (cosa que está mal) sino porque sabes que desde el momento que decidió jugar al fútbol su pasión y entrega es más grande de lo que uno pueda llegar a sentir como hincha.

El futbol tiene eso, que por pasión y amor por la camiseta dejamos muchas cosas de lado para compartir ese tiempo que dura un partido alentando y acompañando a quienes representan esos colores adentro de la cancha, lo que no debemos permitir es que esa pasión y ese amor se torne en algo dañino para quienes lo practican y lo juegan, nada más ni nada menos.

Volve al inicio y lee sobre otros temas

¿Tenes ganas de publicar tu artículo en nuestra página? Clic acá